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Taller para internautas
Reseñas

Temporada de fantasmas 

de Ana María Shua   Editorial Páginas de Espuma 

El hiperbreve es un género exigente y complejo de amplias posibilidades creativas, que merecería una mayor atención por parte de la crítica y los lectores en general, pero que a pesar de los tópicos y las malinterpretaciones va abriéndose paso poco a poco en el panorama literario de nuestro país. Cierto que muchas de las mejores aportaciones al hiperbreve proceden de latinoamérica, o bien de autores latinoamericanos afincados aquí, dado que las causas que dieron lugar al "renacimiento" de dichas literaturas desde las primeras décadas del siglo veinte: las vanguardias, el interés por las narraciones populares, el hastío de los tópicos en que caía la novela, fueron arrinconados en esta nuestro país por décadas de represión política y desidia editorial.

Ana María Shua es una confirmación más de lo antes expuesto, argentina de nacimiento, viene desarrollando su carrera entre ambas orillas del Atlántico dedicada sobre todo a los géneros breves: cuento, relato e hiperbreves, en los cuales se ha convertido en toda una maestra.

Temporada de fantasmas no es sólo un libro de relatos hiperbreves, sino que incluye textos pertenecientes a otros géneros que a veces se confunden con las creaciones cortas de carácter narrativo. Encontrará pues el lector reflexiones o incluso fórmulas híbridas entre filosofía y ficción, acompañadas de narraciones puras cuya extensión no supera en ningún caso esas veinte líneas que las definiciones más canónicas establecen como límite para el hiperbreve.  En ese territorio Ana María Shua nos ofrece desde una historieta humorística cuyo final hiere las convenciones de forma inevitable, como es Triángulo amoroso; juegos metaliterarios donde bulle la irreverencia, por ejemplo en Tarzán; versiones de cuentos clásicos convenientemente cambiados para adecuarlos al propósito de la autora, como por ejemplo en El caballero vengativo; o incursiones en la literatura popular, pues una de las grandes bazas del microrrelato es la reinterpretación de la literatura oral, con la que mantiene importantes puntos de encuentro (entiéndase por ejemplo la brevedad, la concisión o el uso de simbolismos) siendo esa nueva mirada que la posmodernidad realiza sobre la mitología de cualquier lugar y tiempo, una de las armas específicas que más han desarrollado los cultivadores del hiperbreve (recuérdese a Marco Denevi o a Arreola), ya que les permite alcanzar poderosas certezas con muy pocos elementos.

Hay en este libro momentos de gran altura creativa, si bien se advierte en varias ocasiones una cierta desigualdad, un usar material de relleno para terminar de confeccionar un volumen. Y es que no es fácil en absoluto, frente a lo que propugnan los enemigos de los géneros breves, construir un libro con ochenta o cien títulos de un alto nivel.  Siendo ese otro de los problemas a los que se enfrentan las creaciones hiperbreves, la necesidad de llegar hasta el público en forma de libros, de igual tamaño y organización que una novela o un libro de relatos, cuando su formato debería ser más parecido al de los volúmenes de poesía, ya que su rigor e intensidad les emparenta más con la lírica que con la prosa.

No obstante, resulta del todo recomendable esta Temporada de fantasmas, del cual ofrecemos este ejemplo para abrir boca

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Actuar la muerte

Un hombre se tiró por el balcón delante de un grupo de amigos.  Uno de ellos alcanzó a sujetarlo de una mano.  Haciendo un esfuerzo descomunal, el suicida se izó lo suficiente como para morder la mano que lo sostenía y deslizarse definitivamente hacia el vacío.  Esto no es un cuento.  Este hombre, que era actor, tuvo el valor de luchar por su propia muerte, pero no el de matarse sin espectadores.


Cuentos del lejano Oeste de Luciano G. Egido. Editorial Tusquets

Magnífico recibimiento el que ha otorgado la crítica a este volumen de relatos, y no es para menos, pues Luciano G. Egido ha pertrechado un libro intenso y a la vez exhaustivo, respetuoso con la esencia del cuento, pues en estos Cuentos del lejano Oeste se encuentran todas las claves del género breve, pero al mismo tiempo innovador. Un libro donde podemos encontrar por ejemplo diálogos con obras anteriores de la literatura, reinterpretaciones de mitos, interpelaciones a autores, nuevas lecturas, juegos verbales, ambivalencia de significados, reconstrucción de tramas y el ahondamiento y a veces el desbordamiento de los mecanismos de la ficción. Un ejemplo, página 37:  

     Desnudo

“Lo más profundo del ser humano es la piel                                                              Paul Valery

Le dije: "Desnúdate", y ella me dijo: "¿Tan pronto?".  Y yo le dije: "Entiéndeme, lo que quiero decirte es que me hables de ti".  Y ella me dijo: "Entonces, mejor será que me desnude".

La organización del volumen, comenzando por los relatos más breves para terminar en los más extensos (algo que ya realizó aunque a la inversa Clara Obligado en la antología de relatos "Por favor sea breve", a instancias de Hipólito G. Navarro) supone toda una declaración de intenciones de Egido, quien parece estar diciéndonos que menos es más.

Las armas de Egido son las del buen relatista, tanto de microrrelatos como de cuentos, y se advierte en el libro un trabajo intenso y riguroso de lucha contra las formas y el lenguaje cumpliendo el primer deber del buen relatista de no respetar ninguno de los cánones que luego aplica.  Quien guste del género breve comprenderá la contradicción.

Su repaso a la historia de la literatura en los epígrafes que jalonan el libro es impecable, y supone un trabajo que casi formaría un canon literario en si mismo, caso de que el lector se decidiese a leerlos en forma separada.  Aunque lo que también puede intentarse es una lectura la inversa, comenzando por el relato y siguiendo con el epígrafe, pues se alcanzan de ese modo  nuevos significados que estaban ocultos.

       La frontera, la tierra que se impone a los hombres, el tiempo en el que todos flotamos sin sensación de ello es uno de los temas más presentes en el texto, pero también aparecen la pasión, la muerte y el desencanto.  En los cuentos más largos se nota el gusto por las descripciones brillantes, por los finales sorpresivos, por las historias sucintamente evocadas.  La paradoja se convierte en la pluma de Egido en un arma peligrosísima, y es que Rulfo, Pessoa, Faulkner, Kafka y tantos otros grandes fantasmas transitan de cuerpo presente por este lejano Oeste de la literatura de Egido.

Egido ha sido un escritor tardío que parece haber madurado entre la cátedra universitaria y el periodismo una voz particular y profunda. Responsable de novelas y ensayos, es un raro ejemplar de autor que no ha corrido detrás de los méritos literarios, sino que ha aguardado pacientemente hasta saber lo que quería decir. Este libro de relatos viene a demostrar que de Egido podemos aguardar lo mejor.  

 

 

 

Escritura y Verdad Cuentos completos de Medardo

 Fraile, por Ángel Zapata  Editorial Páginas de Espuma, 2004

Medardo Fraile formó parte de la Generación de los cincuenta siendo amigo de Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Ignacio Aldecoa, Lauro Olmo, Josefina Rodríguez etc. Como algunos de ellos sintió especial predilección por los géneros breves, no obstante haber escrito también alguna novela, como muchos se preocupó especialmente por la vida de las calles y la situación social del país, y como la mayoría evolucionó en una trayectoria personal marcada por su devenir profesional, sobre todo su marcha a las universidades inglesas para ejercer de lector.

La obra de Medardo Fraile, que cumple precisamente este año el medio siglo de su inicio,  es la de un gran cuentista, uno de los pocos autores que no se dejó llevar por la presión de las editoriales y la crítica de la España de la segunda mitad del siglo veinte, que exigían novelistas de largo recorrido para reconocerles su valía, y prefirió ahondar en una visión personal del relato. Sus historias tienen mucho de biográfico, de esa memoria que guarda anécdotas durante décadas para resurgir en forma de cuento repleto de sabiduría, y están llenas de escenarios populares de Madrid o Andalucía. Es esa confusión, o confluencia si se prefiere otra palabra, entre literatura y vida que tan buenos frutos produce a veces.

Fraile comprendió perfectamente las posibilidades que el género breve ofrece para ahondar en el ser del hombre, y esa capacidad de las historias cortas para comunicar al lector realidades mediante la sugerencia, por oposición a la narración de lo evidente. Su trabajo, alabado de forma unánime por sus coetáneos, está siendo revisado como precursor de una literatura que se anticipó a lo que por entonces se hacía en nuestro país, y debe ser divulgado para conocimiento de los nuevos escritores de relatos.

En estos Cuentos completos editados por Ángel Zapata abunda la recreación de lo cotidiano y lo popular, el uso del humor como factor que solventa las situaciones argumentales, un lenguaje llano y eficaz cuyos registros andan siempre más cerca del personaje o del lector que del propio narrador, y sobre todo un profundo sentido de la mesura, de la moderación, que logran que se lean con esa impresión de autenticidad, de verdad, que aparece en el título del volumen.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Premios

PREMIO BIENAL DE CUENTOS SANTA CRUZ DE TENERIFE 2005  

        Premio de 6.000 euros
 

Colecciones de cuentos, inéditos, con una extensión máxima de setenta y cinco folios y mínima de cincuenta. Los trabajos, por quintuplicado deberán ser enviados al Organismo Autónomo de Cultura, Ayunto. de Santa Cruz de Tenerife, Avd. Asuncionistas, s/n    38006- Santa Cruz de Tenerife. Más información en www.deconcurso.com/bases/tenerife. cuento.htm

 

XVIII Premio Internacional de Cuentos  Max Aub


Con una extensión mínima de cinco folios y máxima de quince, las cuentos se enviarán por quintuplicado, sin firmar y acompañados de plica con los datos del autor y una breve bio-bibliografía. Envíos antes del 31-12-2004 a:

Apdo. de Correos, 111
12400 - Segorbe
Castellón

El Premio está dotado con 6.000 euros para el ganador.